26 Abr

El Tribunal resolvió (i) declarar que la operación consultada por Organización Terpel Chile S.A. y Quiñenco S.A. es contraria a las normas del Decreto Ley N° 211; (ii) acoger parcialmente la solicitud de Organización Terpel Chile S.A., en cuanto se amplía el plazo para enajenar los activos de Terpel Chile, en cinco meses contados desde el vencimiento del plazo fijado en la Resolución N° 34/11; (iii) declarar que, salvo en lo concerniente al plazo de enajenación de los activos de Terpel Chile, se  mantiene vigente todo lo resuelto en la Resolución Nº 34/211.

El Tribunal concluyó en su análisis que existe una elevada concentración en los segmentos de distribución mayorista y minorista del mercado de combustibles líquidos y que existen barreras a la entrada y expansión de competidores en los mismos. Atendido lo anterior, el Tribunal considera razonable que las empresas que actualmente participan en tales segmentos crezcan orgánicamente en aquellos otros en los que no existen barreras importantes a la expansión para, de ese modo, preservar la competencia en toda la industria.

Lo anterior se justifica por la existencia de los riesgos unilaterales y de comportamientos coordinados, que se han identificado, y que se derivan de la concentración y la baja sustituibilidad de la oferta principalmente minorista, y de otras características cualitativas del mercado, como la homogeneidad del producto, la facilidad de monitoreo de precios y la inelasticidad de la demanda de los consumidores. Tales riesgos de coordinación se verían agravados de autorizarse la operación consultada, teniendo presente además que Copec y Shell (Enex) comparten infraestructura de transporte y almacenamiento a lo largo del país.

Dado lo anterior el Tribunal considera beneficioso para la competencia que se preserve el mayor número posible de empresas independientes que rivalicen, rompiendo de esta forma la tendencia a la concentración.

En cuanto a los riesgos detectados indica el Tribunal que no se verán compensados por ninguna de las eficiencias alegadas por los consultantes, pues ellas no satisfacen los requisitos exigidos en esta sede para otorgarles la aptitud de imprimir, con una alta probabilidad y en un plazo razonable, una mayor intensidad competitiva al mercado.

La desaparición de un rival importante sumada a la baja probabilidad de que sea reemplazado en un plazo razonable por otro, a juicio de este Tribunal, hará decrecer la intensidad de la competencia en los mercados afectados, por lo que no se justifica la aprobación de la operación consultada, de manera pura y simple. Tampoco se vislumbran condiciones o medidas de mitigación que logren restablecer la competencia a los niveles hoy existentes.

La decisión fue acordada con el voto en contra de los ministros Sres. Menchaca y Peña, quienes estuvieron por aprobar la operación consultada. El voto de minoría expresa su desacuerdo con el nivel de exigencia decretado por la Resolución en cuanto a eficiencias y a la necesidad de demostrar que esta operación de concentración tendrá efectos neutros o positivos sobre la libre competencia, pues aunque señala que pueden existir riesgos asociados a la misma, consideran que las eficiencias proyectadas, tanto en costos fijos como marginales, serán suficientes para restaurar la competencia en los mercados. De este modo, la aprobación cumpliría con el cometido de la Resolución N° 34/2011 que habría sido permitir el surgimiento de una entidad competitiva, máxime dado el poder de mercado que detenta la firma dominante.

Ver Resolución 39

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